lunes, 24 de mayo de 2010

Nick Vujicic en Casa de Dios (predica)

Este Sábado 22 de Mayo 2010. Nick Vujicic estuvo compartiendo su testimonio en Casa de Dios Guatemala.

Soy australiano y actualmente vivo en California. Nací sin brazos ni piernas aunque tengo una hermana y un hermano que nacieron con extremidades. Mi familia es cristiana, mi padre es predicador y muchas veces pedimos al Señor por un milagro, pero éstos no siempre vienen directamente y como los deseamos. La Palabra dice que Él nos levanta aunque no comprendamos Sus planes.

Un día que iba en un carro, aunque no manejando, claro está, nos detuvo un semáforo y en el carro vecino había una chica con la que cruzamos miradas. Ella no me quitaba los ojos de encima y decidí jugarle una broma. Por supuesto que no podía ver mi condición especial así que solté mi cinturón de seguridad y di una vuelta completa sobre el sillón. Ella se asustó muchísimo porque ¡pensó que fui capaz de hacer que mi cabeza girara 360 grados! Fue muy gracioso ver su cara completamente asombrada. Me encanta divertirme y probar cosas nuevas, viajo alrededor del mundo predicando y es muy agradable saber que Dios puede usarme para ser Sus manos y pies, de la misma forma que desea usarte a ti porque ello nunca depende de tu físico sino de tu corazón.

Jeremías 29:11 nos dice: Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

Dios no miente cuando dice que tiene un plan para todos. Muchas veces le preguntamos y nos frustramos al no comprender porque solamente escuchamos silencio. En esos momentos, nuestra mente es vulnerable a las mentiras del maligno que dice: “Dios no tiene plan para ti, ¿dónde está ahora que no te da tu milagro?”. A pesar de todo, yo creo en los milagros, he visto demasiados ciegos, sordos y cojos recuperarse que es imposible no creer. Por eso tengo un par de zapatos en mi clóset, por si a caso. Le he dicho al Señor: “Es un buen plan hacerme nacer así para que todos vean tu poder cuando me sanes”.

Hay un plan para ti

Jeremías 29: 12-13 promete: Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis
de todo vuestro corazón.

Dios tiene un plan para tu vida. Honra a Dios con lo que tienes para que Él te honre con lo que tiene. Lo importante es que respondas la pregunta: ¿Quién es Dios para ti? No te engañes viniendo a adorarle pero pensando en el fondo de tu corazón que deseas algo diferente de lo que quiere darte. No hay nada malo con pedir un milagro pero no lo alabes por lo que piensas que te dará, sino por quién es Él. La gente cree que sufro pero es peor vivir en un hogar destruido o perder a un ser amado que no tener brazos o piernas. Oramos por milagros aunque muchas veces Su respuesta sea “no”. Yo pensaba que era el candidato perfecto para recibir un milagro porque me portaba muy bien pero solamente recibía silencio. Entonces llegaron las mentiras a mi cabeza a pesar que Él es la verdad que nos hace libres. Una voz engañosa me decía: “Nick, no eres suficientemente bueno, Dios se olvidó de ti, eres una carga para tus padres y no tendrás una buena vida, ríndete, ríndete”. A los ocho años sufría mucho, cuando iba a una boda y veía a los novios bailar, me decía: “Nunca podré hacer eso, no podré tomar a mi esposa de la mano ni ayudar a mi hijo cuando se caiga de la bicicleta”. Entonces le dije a mi madre que quería suicidarme y a los 10 años lo intenté. Tres veces traté de ahogarme en la tina del baño. Pero luego me di cuenta que para mis padres era peor vivir con la carga de mi suicidio que conmigo que tarde o temprano saldría adelante. En todos esos momentos, la Palabra siempre ha estado allí y Su plan me seguía aunque yo no pudiera verlo. Debía tener fe que justamente es la esperanza en lo que no se ve.

Dios te ama y tiene un plan para tu vida, esa es una gran verdad. Está allí aunque no puedas verlo, como mi pequeño pie que es difícil ver pero que existe. Mi verdadera discapacidad era depositar mi paz en lo físico y no en lo espiritual. No permitas que eso te suceda. No hay brazos, piernas o dinero que te den la felicidad. Todas las bendiciones que recibes son buenas y debes disfrutarlas pero nunca pueden sustituir la necesidad que tienes del Señor. Usa lo que tienes para la gloria de Dios y nunca pongas tu seguridad en lo material. En noviembre del 2008 conocí a un billonario, dueño de tres bancos que perdió el 45% de su portafolio. Lo vi llorar amargamente pero cuando le pregunté por qué, me respondió: “Mi hija de 14 años no es capaz de verse al espejo y apreciar su belleza.” Solamente Dios puede sanar un corazón roto y perdonar tus errores o liberarte para que perdones a alguien más. El dinero, sexo, alcohol y drogas son cosas temporales y si confías en ellas, tu felicidad será temporal. Algunos dicen: “No seré feliz hasta que me case” y yo les respondo que antes de decir eso, hablen con una persona casada para enterarse que la vida no es más fácil o feliz cuando te casas. Si no eres un soltero feliz no serás un casado feliz. De la misma forma que puedes ser rico pero pobre por dentro, puedes tener tu cuerpo completo pero roto en tu interior.

Todas las niñas de tres años quieren ser princesas, no saben la razón pero están seguras que tiene algo que ver con ropa rosada y algo de brillo. Ahora yo digo a las chicas que no necesitan usar faldas cortas para sentirse importantes para alguien. No necesitan perder o ganar peso o cambiar su look para tener amigos. Necesitan convencerse de que son valiosas porque son hijas del Rey y por lo tanto, son princesas. Los varones a esa misma edad de tres años, deseamos conquistar, pelear y construir. Sabemos que pertenecemos a un ejército, por eso, muchos se unen a pandillas deseando pertenecer a un lugar y se confunde, ya que la lucha no es contra carne y sangre. Convéncete de que eres un hijo de Dios y embajador del Rey que no tiene policías sino ángeles a su alrededor. El Espíritu de Dios que levantó a Jesucristo de los muertos vive en cada uno de nosotros.

Aunque me digan que no seré feliz, el Salmo 139 dice que soy maravillosamente creado, Dios me ha dado más belleza que cualquiera, me formó en el vientre de mi madre, me ama y nunca se ha olvidado de mi, esa es la verdad. No necesitas brazos y piernas para amar a Dios y al prójimo como a ti mismo, tampoco los necesitas para pararte frente las puertas del infierno y desviar el tráfico hacia el cielo. Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

Filipenses 4: 11-13 nos revela: No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Los milagros son grandes pero Jesús dice que debemos regocijarnos más que nada por la seguridad de que nuestro nombre esté escrito en el libro de la vida. Hace cuatro años y medio descubrí una poderosa razón por la cual no me ha dado el milagro que le pedí. En una reunión donde había tres mil personas, conocí a Daniel Martínez, un pequeño niño sin brazos ni piernas. No podía creer lo que veía. Era exactamente como yo y Dios me dio la oportunidad de decirle: “No te preocupes, todo estará bien”. En ese momento regresé años atrás cuando traté de suicidarme y entendí que mi propósito era dar esperanza, ese mismo ánimo que necesité escuchar cuando era niño. Claro que todos me ayudaban pero ¡qué diferente hubiera sido escucharlo de alguien que debía afrontar los mismos retos que yo porque estaba en la misma situación! Y yo pude ser esa persona para el pequeño Daniel, ese era el verdadero milagro.

Confianza en el Señor

Filipenses 1:6 pide que confiemos: Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

Yo tengo hambre y sed de justicia, me pongo la completa armadura de Dios, el cinturón de la verdad, el escudo de la fe, la espada del espíritu, el yelmo de la salvación, la coraza de justicia y reconozco que día a día, soy una persona en construcción.

Te llevarás una desilusión el día que me veas como ejemplo perfecto. Pon tus ojos en Jesús, no en mí o en nadie más. Aún cuando caigas, Dios sigue amándote y tiene un plan para ti. Cuando nos caemos, siempre tratamos de levantarnos y lo logramos porque Dios conoce nuestro corazón y sabe cuánto es lo que podemos soportar. No me preocupa mi futuro, si me casaré o no porque sé que en el tiempo correcto, los corazones estarán preparados. No tengo brazos para tomar la mano de mi futura esposa pero de nada serviría hacerlo si no pudiera guardar su corazón. A los adolescentes les digo que el sexo no es amor. Probablemente te hace sentir necesitado y querido pero no amado, las relaciones sexuales dentro del matrimonio son diferentes porque son un compromiso de por vida con el que honras a Dios y Él a ti.

Solamente el Señor puede sanar tu corazón y mostrarte el verdadero amor. A veces me preocupo respecto a cómo sostendré a mis hijos cuando lloren, pero sé que Él me dará la respuesta. Es más, una niña en una cena familiar me la dio ya que al verme sin brazos, puso los suyos detrás de la espalda y me abrazó con su cuello. Sostente de Dios y Él te sostendrá. Preferiría pasar 90 años sin brazos ni piernas y ver al pequeño Daniel en el cielo. Si tienes cáncer pero también tienes a Dios en tu corazón, tu espacio en el libro de la vida está asegurado.

Demuestra que eres cristiano en todo lugar, no solamente en la iglesia. No llenes tu boca con malas palabras, no te involucres en chismes, ni consumas drogas porque debes vivir para el Rey no para ti. Es cierto que ser cristiano implica seguir reglas y preceptos pero esto te ayudará a ser libre y volar en las alas del Espíritu Santo como yo. Es como si fueras un niño pequeño que debes darle al Señor el dulce que tienes en la mano para que Él te de muchos más. Confía en Su misericordia.

Nuestra discapacidad no es el pecado sino la culpa y vergüenza que sentimos y que mata nuestra alma. Cuando los chicos se burlaban de mí en la escuela, el desámino era como un demonio que se peleaba mi alma con los ángeles. No molestes a nadie, no sabes qué batalla está peleando y tus palabras pueden llevarlo al borde del precipicio. Ama y procura la salvación de todos.

Mírate al espejo y motívate porque eres hijo de Dios. Yo me valoro y sé que soy un buen amigo, quien no lo descubre se pierde de algo valioso. Todos necesitamos del Señor Jesús que nos sana, nos libera de la depresión, ansiedad y soledad. Pídele que llene tu vida de paz y te libere de toda cadena de adicción, avaricia, pornografía, lujuria y orgullo. Dale gracias por no rendirse y esperarte siempre, por darte la libertad en Cristo Jesús y llevarse tus cadenas. Solamente Él puede sanar tu corazón y darte una nueva vida. Confía en Su poder para limpiarte día a día.

sábado, 24 de abril de 2010

Ganémosle al cansancio... Raúl Marroquín

Ganémosle al cansancio... Raúl Marroquín


Cuando nos cansamos, debemos renovar nuestras fuerzas en la presencia de Dios e interceder unos por otros, así podremos alcanzar el éxito.
Terminar lo que iniciamos

El cansancio puede ser emocional, físico o mental. El cansancio es enemigo del éxito, así que debemos renovar nuestras fuerzas para poder terminar lo que empezamos. Una carrera no es nada si no hay corredores. Pero en ocasiones, no queremos seguir, pues hemos tenido decepciones, tropiezos y nos cansamos. A menudo, empieza con un cansancio emocional o mental y se convierte en un cansancio físico.

Todos nos cansamos. Sólo el que no corre, no se cansa. Es importante que terminemos lo que empezamos, pues el que no termina no tiene premio; no existe un premio de consolación. No importa cuánto nos cansemos en la vida, si nos agotamos al máximo, pero no terminamos, no obtenemos el premio. ¡Debemos terminar para ganar!

Si a un deportista se le acaba el aire y para de repente, se acalambra. Parar no funciona para el cansancio físico, y tampoco para el emocional y mental. No podemos poner pausa a nuestra vida. No paremos, si no que busquemos el segundo aire. Esto no soluciona el problema, pero podremos continuar hasta finalizar.

La Palabra de Dios nos inspira a un segundo nivel para terminar. En ocasiones, nos cansamos de hacer el bien, y bajamos el paso, pero recordemos que los esfuerzos extraordinarios nos llevan a premios extraordinarios. Necesitamos un antídoto para ese cansancio, y es seguir adelante. Algunos optan por cambiar de carrera, pero esa no es la solución, pues no terminan ni una ni la otra, y no obtienen ningún premio, sino solamente una gran frustración y cansancio.

Nuestro éxito bendice a otros

Hebreos 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

Recuerde que su éxito puede bendecir a otros; entonces viene una motivación para seguir adelante; le garantizo que Dios le puede dar su segundo aire. Correr con Jesús es más fácil. Un segundo esfuerzo es la oportunidad para alcanzar la meta. El éxito de Jesús al terminar su misión, nos dio una oportunidad para que lo tengamos en nuestro corazón. Lo que tú alcances va a bendecir a la gente a tu alrededor.

2 Corintios 4:1 Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos.

¡No desfallezcamos, Dios está con nosotros!

Filipenses 3:12-15 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

No te detengas

No puede parar sólo porque está cansado; el problema o enemigo no para, sino que aprovecha esa oportunidad para ganarle. Correr la carrera con Jesús le va a permitir no desmayar. Pablo estuvo en la cárcel por predicar el evangelio, y estando ahí, empezó a escribir cartas para motivar a la gente de afuera. Debemos interceder unos por otros para no perder el ánimo. Orando e intercediendo va a encontrar su segundo ánimo.

2 Tesalonicenses 3:13 Vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.

Gálatas 6:7-10 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

Dios no puede ser burlado. Si usted ha sembrado lo bueno, ha estado en santidad, va a cambiar de corrupción a vida.

Mateo 11:28-29 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No hay nada más fuerte para el cansancio emocional o mental que sufrir por hacer el bien. Si se siente cansado, lo primero que tiene que hacer es aceptar que no es el único y que necesita de las fuerzas del Señor. Luego preséntese delante de Dios, pidiendo un descanso, un segundo aire. ¡Debemos presentarnos con una buena actitud ante el Señor, para que El renueve nuestras fuerzas!

martes, 16 de marzo de 2010

Predica del Apostol Efraín Avelar... Guatemala

Pelea tu batalla espiritual y pide para recibir retribución. Eres llamado a conquistar y prevalecer en el Señor.


Josué 15:13-19 relata: Mas a Caleb hijo de Jefone dio su parte entre los hijos de Judá, conforme al mandamiento de Jehová a Josué; la ciudad de Quiriat-arba padre de Anac, que es Hebrón. Y Caleb echó de allí a los tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán y Talmai, hijos de Anac. De aquí subió contra los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer. Y dijo Caleb: Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer. Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar. Ella entonces se bajó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas. El entonces le dio las fuentes de arriba, y las de abajo.

Todos estamos llamados a ser conquistadores en el Señor. Nuestro destino es ser grandes emprendedores y debemos cumplirlo. El pasaje comienza hablando de Caleb, el esclavo que salió de Egipto con los israelitas y junto con Josué, fue el único que logró ver la tierra prometida. Él, cuyo nombre significa “perro”, pasó de esclavo a gran conquistador porque tenía un carácter diferente y fue quien dijo aquella famosa frase: “dame ese monte” donde había gigantes que tendría que vencer.

El Salmo 60:12 nos asegura: En Dios haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.

Y la 2da. a Timoteo 3:16 nos asegura: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia .A fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

En el original no dice “preparados” sino “pertrechados” porque somos guerreros y conquistadores, leones y leonas dispuestos a salir a delante sin importar las adversidades. Para lograrlo debemos conocer cuatro importante conceptos:

Conquistar

2 corintios 10:4 nos recuerda: porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

Según este pasaje, nuestra labor es atacar y conquistar con la Palabra y la sangre del Cordero que nos dan autoridad y son valiosos recursos en la batalla. Es necesario demostrar que somos dignos de recibir la recompensa prometida. El nombre Otoniel significa “león de Dios” que por cierto es buen nombre para uno de tus futuros hijos. Todos podemos ser Otoniel que peleamos buena batalla de fe y conquistaremos nuestro territorio para la gloria de Dios.

Proclámalo con tu voz: voy a conquistar mi ciudad, mi salud, finanzas y bendiciones. Agradece al Señor porque te ha hecho un conquistador.

Recibir retribución

La vida es lucha y retribución para quienes persisten en alcanzar sus bendiciones. En este caso, Caleb prometió a su hermosa hija que no se desposaría con un fracasado sino con un vencedor. Los padres son así, ven a sus hijas como preciados tesoros y son celosos al buscar un esposo digno de ellas. Entonces preguntan como dice la famosa canción: ¿Y cómo es él?

La biblia solo tiene promesas para los vencedores, nuestro Señor te pide conquistar porque quiere retribuirte, así que lucha, pelea, esfuérzate y conquista porque recibirás recompensa, esta es la promesa en medio de la batalla más dura. La Biblia no tiene promesas para los enfermos sino para aquellos que quieren sanar; no tiene bendiciones para los pobres, sino para que dejen de serlo; no tiene promesas para los perdedores y fracasados, sino para los que quieren levantarse, tienen espíritu de conquista y quieren ser recompensados.

El libro del Apocalipsis promete a los vencedores:

Apocalipsis 2:7: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

Apocalipsis 2:11: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

Apocalipsis 2:26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones.

Apocalipsis 3:5: El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

Apocalipsis 3:12: Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

Apocalipsis 3:21: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

No hay excusas, debes ser vencedor. Pelea y conquista para recibir la recompensa del Señor. Recuerda que las mujeres valoran a los hombres que se esfuerzan y se sacrifican por ellas. Todas desean un hombre que puede atenderlas, servirlas y amarlas, quieren un Otoniel que sepa ganárselas en la batalla. El nombre Acsa significa “brazalete y adorno”, así como una esposa debe ser corona para su marido según Proverbios 12: 4. Los solteros serán recompensados con una buena mujer si son buenos conquistadores para el Reino del Señor.

Cultiva tu espíritu de avance, metas y logros, lo mejor de tu vida está por venir. Serás salvo, sano, libre, próspero, victorioso y bendecido en el nombre del Señor para que puedas decir como el rey David: “bendiga todo mi ser Su Santo Nombre porque me corona de favores y misericordias”. La vida exige mucho pero también ofrece resultados cuando te esfuerzas para salir adelante.

Pedir para recibir

Conquistar es importante y recibir recompensa es consecuente. El tercer aspecto a tomar en cuenta para ser un león vencedor es solicitar. Otoniel luchó, recibió recompensa y luego persuadió a su esposa para que pidiera tierras. Pedir es un principio bíblico importante. Las puertas se abren a quienes la golpean. Yo crecí en la costa guatemalteca. La casa de mi familia tenía un corredor muy largo y aquellos que tocaban la puerta, debían hacerlo muy fuerte para que se escuchara hasta adentro. Muchos quieren pero no saben pedir. Conozco personas que buscan trabajo y piden a Dios no encontrarlo. Aprende a pedir porque recuerda que Jesús dijo: “pedid y se os dará, llamad y se os abrirá, buscad y hallaréis”.

Otoniel no perdió el tiempo y aprovechó para obtener no sólo una hermosa mujer sino también una fuente de sustento. Casi fue como aquel muchacho que al presentarse ante su futuro suegro y a cada pregunta de éste sobre sus posibilidades económicas, respondía: “Dios proveerá”. Entonces, cuando se fue el pretendiente de la hija, el futuro suegro le dijo a su esposa: “éste cree que soy Dios”.

En el pasaje bíblico, Otoniel representa a Cristo que nos motiva a pedir, Acsa es la iglesia y Caleb es el Padre que siempre tiene bendiciones para Sus hijos. Pide tus bendiciones, tus tierras para labrar y lo que te hace falta porque tu Padre te lo concederá todo en el nombre de Jesús. Dios siempre tiene para los que quieren crecer y son productivos.

Saber pedir

La Escritura dice que Acsa se bajó del asno para pedir tierras. Si no has recibido lo que pides, es probable que lo estés haciendo mal. Bájate del asno, humilla tu corazón y demuestra que eres digno de recibir. Con sencillez y humildad, reconoce que toda buena dádiva proviene del Padre que no tiene mudanza ni sombra de variación. Dios se agrada de la humildad.

Recuerda que Naamán tuvo que bajarse del caballo y sumergirse en las aguas para que su piel fuera limpia de la lepra. Nadie con actitud arrogante recibe bendición. Despójate de tus vestiduras viejas para acercarte al Señor y ser renovado y limpio. Sé persistente en tu guerra, logros y liderazgo, además, no olvides de ser insistente en tu oración.

Si pides con la actitud correcta, serás como la hija de Caleb que recibió las fuentes de arriba y las de abajo. Las primeras simbolizan bendiciones espirituales y las segundas son las bendiciones terrenales. La palabra “fuentes” es sinónimo de “riquezas” porque en aquellos días la tierra no servía de nada sin manantiales que regaran la semilla y produjeran fruto. Conquista, espera recompensa y solicita para que Dios te de riquezas celestiales y terrenales, seas bendecido y nada te falte.

Llamado a ser líder

Jueces 3:7-9 Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera. Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años. Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb.

El cuarto concepto importante para ser vencedor es tener conciencia de que eres llamado a ser líder, caudillo y libertador de cautivos. El nombre “Cusan-risataim” significan “oscuridad y ruinas”, es decir que el libertador dominó sobre la iniquidad. Tú tienes el destino de ser líder y prevalecer sobre la oscuridad y pobreza. Ruge en oración para reclamar nuevos líderes para el Reino porque nuestra nación es para Cristo. Todos tenemos una tarea entre los que no conocen los caminos del Señor.

El Espíritu de Dios vino sobre Otoniel y lo convirtió en un león. Así como sucedió con Saúl cuando Samuel le dijo: “el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti, te arrebatará y profetizarás, serás mudado en otro hombre, cuando suceda, haz lo que te viniere a la mano porque Dios está contigo”. Serás incontenible para tus enemigos, nada podrá resistirte ni doblegarte si la unción del Espíritu del Señor te acompaña.

Eres como Caleb, esclavo convertido en poderoso conquistador porque tenía espíritu diferente. Eres como Otoniel, llamado a emprender, alcanzar y prevalecer. La fortaleza de Dios está sobre tu vida. El Señor no te dejará porque tiene grandes retribuciones preparadas para ti. Hay premios para los conquistadores y hay promesas para los vencedores. Observa más allá de tus luchas y descubre tus recompensas. No dejes de pedirte tierras para labrar y demuéstrale que eres una persona productiva.

Eres un líder, escogido por Dios para liberar, ser caudillo, prevalecer, trascender y salir adelante, ese es tu destino en el Evangelio. En ti está la fortaleza del omnipotente. Haz lo que debes hacer porque el Señor está contigo. Vencerás a tus enemigos sin importar su nombre: dolor, adversidad, enfermedad o pobreza. Levántate como un león de Dios, pelea la buena batalla de la fe y no tengas temor. Toma ese monte y declárate más que vencedor.

domingo, 28 de febrero de 2010

Me gustas cuando callas..... (Poema de Pablo Neruda)

Oh, este poema es unico, pues despues de la oratoria, me encanta leer poemas, (me se algunos),
pues en este mes no podian faltar los poemas en esta página!!!
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Neftalí Reyes Basoalto
Es : Pablo Neruda